Sobre la suspensión de las primas al régimen especial

La verdad es que en los últimos tiempos no dejo de sorprenderme.  En diciembre el nuevo Ministro de Industria mantenía congelada la tarifa eléctrica (la tarifa de último recurso y los peajes de acceso, que son los precios sobre los que el regulador tiene competencia) y se planteaba prorrogar la actividad de la vetusta Central Nuclear de Garoña cinco años hasta 2018.  Sobre la congelación de la tarifa ya hablé aquí y sobre mi posición ante la energía nuclear me pronuncié en este otro post.

Pero ahora resulta que se suspenden las primas al régimen especial; suspensión, eso sí (me vienen a la memoria las palabras del Ministro el pasado viernes: algo así como que el Gobierno apuesta firmemente por las renovables (!)).  Para una exposición más seria de las incongruencias técnicas y económicas de esta medida recomiendo esta entrada del blog “Economistas frente a la crisis”.

Por mi parte, animado por un viejo amigo, trataré de arrojar un poco más de luz sobre este tema de las primas del régimen especial.

En primer lugar, es cierto que es común escuchar hablar del régimen especial como sinónimo del régimen de energías renovables.  Las energías renovables son una parte importante del régimen especial pero éste es más que las energías renovables.  Además, hay una energía renovable, la gran hidráulica (hidráulicas con más de 50 MW), que no forma parte del régimen especial.  En la liquidación de la CNE de las primas equivalentes, primas, incentivos y complementos a las instalaciones de producción de energía eléctrica en régimen especial de Noviembre de 2011, podemos ver las producciones de energía en GWh de todos estos generadores en noviembre del año pasado:

Como vemos, dentro del régimen especial se han incluido (véase el Real Decreto 661/2007) tanto las energías renovables como la cogeneración (generación conjunta de calor y energía eléctrica o aprovechamiento del calor residual de determinados procesos industriales para la generación de energía eléctrica) y el tratamiento de residuos.  Es cierto que la cogeneración suele producir electricidad con combustibles fósiles pero, por lo menos, se aprovecha el calor de la generación de energía reduciendo el consumo (y por tanto también la necesidad de generación).

Pero volvamos a los efectos de la suspensión de la prima sobre las energías renovables.  En primer lugar, por el propio funcionamiento del mercado, si la generación de régimen especial se estanca es de esperar que suba el precio de la energía en el mercado.  En efecto, los generadores del régimen especial están obligados a vender su producción a cualquier precio; por eso, muchas veces se dice que ofertan su producción a precio cero.  Esta “oferta a precio cero” desplaza la curva de oferta hacia la derecha lo cual, si la demanda permanece constante, hace que baje el precio de equilibrio.  Si ese desplazamiento se reduce, el precio de equilibrio bajará menos.

Si sube el precio de la energía en el mercado (o no baja tanto como antes) la prima del régimen especial (basada en un sistema de cap y floor) no será tan elevada y si se reduce la participación del régimen especial habrá menos primas que pagar.  Por esto, antes subrayé el hecho de que lo que sube es el precio de la energía en el mercado: como las primas las pagamos vía tarifa, el coste de la electricidad para el consumidor no debería variar mucho; la subida del precio de mercado habría de verse compensada con la bajada de las tarifas y peajes de acceso.

Otro efecto, éste mucho peor desde mi punto de vista, es que si el régimen especial y, en concreto, las renovables, dejan de crecer, estamos enviando señales al mercado de generación para que incrementen su participación en el mismo tecnologías altamente contaminantes y caras como el fuel (que hoy sólo entra a producir en períodos de punta de demanda).  Y esto es muy costoso no sólo por lo que cuesta producir la energía en sí, sino por las externalidades (costes medioambientales) y también por lo que vamos a tener que pagar por unas mayores emisiones de CO2.

Y me pregunta mi amigo si este parón afecta por igual a los grandes generadores que a los pequeños.  Evidentemente, no.  Los grandes generadores pueden permitirse seguir adelante con sus proyectos, bien sea porque se trate de grandes proyectos cuya escala les permite ser rentables (menos que antes pero rentables al fin y al cabo), bien porque se trate de proyectos propiedad de las grandes compañías eléctricas que, con la suspensión, pasan a ingresar vía régimen ordinario lo que dejan de ingresar por primas al régimen especial.

¿Y qué pasa con el concurso eólico de Galicia?  Pues que tras los recursos de la Xunta contra sí misma, los pronunciamientos del TSXG sobre la legalidad del concurso original y los demás retrasos sobrevenidos, como otras tantas veces en nuestra historia, se nos ha marchado el tren del progreso.  ¡Para una cosa en la que parecía que estábamos en vanguardia!

Por último, ¿sabíais que en los países del norte de Europa los propietarios de los terrenos donde se construyen los parques eólicos tienen derecho a participar en los beneficios de dichos parques?  ¿Sabíais que el Decreto 242/2007 de la Xunta de Galicia (la del bipartito) abría la posibilidad a esa participación?  ¿Sabíais que la Lei 8/2009 de la Xunta de Galicia criticó expresamente dicha iniciativa y la derogó?  Para reflexionar…

Me dejo un par de cuestiones que quedan para futuras entradas de este blog.

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